Senado aprueba Ley de Economía Digital: SHCP podrá definir dónde prohibir el uso de efectivo

- Mecanismos clave: La reforma obliga al uso de CURP Digital, homologación de apps bancarias y cobro QR en terminales tradicionales.
- Punto de debate: Oposición y legisladores advierten riesgos por otorgar a Hacienda la facultad de definir cobros 100% digitales en solo 15 días.
CIUDAD DE MÉXICO.— El Senado de la República aprobó la nueva Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, una legislación orientada a masificar el uso de tecnologías como códigos QR, transferencias bancarias, NFC y tarjetas, en un esfuerzo por reducir el efectivo e impulsar la inclusión financiera.
Sin embargo, el proyecto ha encendido las alarmas en el ámbito político debido al margen de discrecionalidad que otorga a las autoridades financieras.
Hacienda fijará giros sin efectivo
El punto central del debate recae en la facultad otorgada a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), dependencia que contará con un plazo de 15 días hábiles para definir en qué sectores estratégicos o actividades económicas el pago digital pasará a ser la única forma de pago permitida.
Esta disposición generó fuertes cuestionamientos no solo por parte de la oposición, sino también dentro de la bancada de Morena, donde se advirtió sobre los riesgos operativos y regulatorios de depositar dicha decisión exclusivamente en manos de la SHCP.
Transformación en el sistema financiero
A pesar de la polémica, la ley introduce cambios sustanciales para modernizar las transacciones cotidianas:
- Identificación remota: Las entidades financieras estarán obligadas a validar la CURP Digital y el Expediente Digital Ciudadano como mecanismos oficiales para la contratación de servicios a distancia.
- Terminales universales: Todas las Terminales Punto de Venta (TPV) habilitadas para tarjetas deberán capacitarse para procesar pagos mediante códigos QR.
- Estandarización: El Banco de México (Banxico) emitirá lineamientos técnicos para homologar el funcionamiento y la interoperabilidad de las aplicaciones financieras en el país.
Con la aprobación en la Cámara Alta, la regulación abre una nueva etapa en la bancarización nacional, no sin antes enfrentar el reto de definir sus alcances operativos en el sector comercio e informal.



