
- El uso de empresas de procesamiento alterno como cobertura operativa resalta tras el decomiso millonario ejecutado por la FGR y la Semar.
El combate al robo de hidrocarburo puso al descubierto una nueva modalidad operativa: el uso de instalaciones destinadas supuestamente a la elaboración de «combustibles alternos» como fachada para el acopio masivo de producto ilícito. Un operativo liderado por la FGR y la Secretaría de Marina derivó en el aseguramiento de 800 mil litros de combustible en un predio industrial.
La logística detectada en el lugar refleja la escala de la operación: tres tractocamiones de gran capacidad (de 20 mil a 39 mil 500 litros) fueron hallados abastecidos al 100% y listos para su distribución. La afectación económica directa a los grupos criminales trasciende los 16.8 millones de pesos, según cálculos de la fiscalía federal.
El foco de la investigación se centra ahora en la evidencia digital y documental recopilada. Peritos e investigadores analizan computadoras, archivos de almacenamiento y discos duros incautados para mapear la red de distribución, proveedores y clientes involucrados. Asimismo, se realizan pruebas químicas a muestras líquidas halladas en el sitio para corroborar la mezcla o tipo de hidrocarburo comercializado.
A pesar de la magnitud del decomiso y la logística asegurada, el operativo concluyó sin personas aprehendidas en el lugar. El inmueble permanece bajo custodia del Ministerio Público Federal mientras avanzan las pesquisas sobre esta red de almacenamiento ilegal.



