¿Habrá reconciliación? Keiko Fujimori responde a Sheinbaum sobre la ruptura entre Perú y México

La presidenta electa de Perú afirmó tener «toda la intención» de retomar la relación bilateral, rota desde finales de 2025.
La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, tendió un puente diplomático hacia Norteamérica al reiterar su disposición para normalizar las relaciones bilaterales con México. Tras participar en un acto en la Municipalidad de Lima, la líder de Fuerza Popular fue tajante ante los medios: «De mi lado, habrá toda la intención para poder retomar las relaciones entre Perú y México».
Estas declaraciones surgen apenas un día después de que la mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, enfriara la posibilidad de un acercamiento inmediato. Durante su conferencia matutina, Sheinbaum aclaró que no ha mantenido comunicación con la futura presidenta peruana —quien asumirá el cargo el próximo 28 de julio— y recordó que el distanciamiento actual fue una decisión del gobierno de Lima. «Vamos a esperar. Recuerden que ellos rompieron relación con nosotros», señaló la ejecutiva mexicana.
El origen de la crisis diplomática
La fricción entre ambos países alcanzó su punto álgido en noviembre de 2025, cuando Perú rompió relaciones diplomáticas a todo nivel con México. El detonante fue el asilo político que el gobierno mexicano otorgó a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez, investigada por su presunta participación en el fallido autogolpe de Estado de Pedro Castillo en diciembre de 2022.
Al respecto, Sheinbaum defendió la postura histórica de su país, argumentando que el proceso de destitución de Castillo en el Congreso peruano no cumplió con los votos requeridos constitucionalmente. «Ese punto de vista es nuestro punto de vista. Y tiene pruebas… Pedro Castillo está preso ilegalmente», reafirmó la presidenta mexicana, calificando su postura como un acto estrictamente declarativo.
A pesar de los roces ideológicos y el pasado reciente, Fujimori ha insistido en que «hay lazos de amistad que se deben priorizar más allá de las diferencias», dejando la pelota en la cancha de la Cancillería mexicana de cara al inicio de su mandato.




