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Murciélagos, águilas reales y jaguares muestran señales de recuperación en Tehuacán-Cuicatlán

Los esfuerzos de conservación desarrollados en la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán están dando resultados alentadores. La presencia de crías de jaguar, ejemplares juveniles de águila real y el crecimiento de colonias de murciélagos son algunas de las evidencias que muestran una recuperación de la fauna silvestre en esta importante Área Natural Protegida.

De acuerdo con el director de la Reserva, Fernando Reyes Flores, los monitoreos biológicos y las acciones de vigilancia comunitaria han permitido confirmar que varias especies mantienen poblaciones estables e incluso presentan signos de crecimiento.

Uno de los hallazgos más relevantes corresponde al seguimiento de felinos silvestres mediante cámaras trampa. Las imágenes obtenidas han registrado de manera constante la presencia de jaguares, pumas, ocelotes y tigrillos, incluyendo hembras gestantes y crías, un indicador clave para evaluar la salud de las poblaciones.

La recuperación también alcanza a los murciélagos. Actualmente se monitorean cerca de 79 refugios dentro de la Reserva, donde especialistas han observado un aumento gradual en las poblaciones durante los últimos nueve años.

En la cueva del Cerrito de Nacatepec, considerada uno de los sitios más importantes para estas especies, las acciones de protección y manejo del hábitat han contribuido al crecimiento de las colonias.

Por otra parte, los monitoreos del águila real han permitido documentar la presencia de ejemplares juveniles, confirmando que las parejas reproductoras continúan utilizando el territorio de la Reserva para anidar y reproducirse.

Comunidades, pieza clave en la conservación

Además del trabajo científico, la participación de las comunidades locales se ha convertido en un elemento fundamental para la protección de los ecosistemas.

Recientemente, habitantes de Concepción Pápalo, Santa María Tecomavaca, Cuicatlán y San Ignacio Mejía participaron en capacitaciones impartidas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente para fortalecer las labores de vigilancia comunitaria y prevención de delitos ambientales.

Las brigadas realizan recorridos permanentes para detectar actividades que representen riesgos para los recursos naturales y la fauna de la región.

Un «semáforo verde» para la biodiversidad

Los resultados obtenidos permiten a los especialistas contar con un panorama más preciso sobre el estado de conservación de la fauna silvestre y diseñar estrategias de protección más efectivas.

Según Reyes Flores, si la situación actual se evaluara mediante un sistema tipo semáforo, la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán se encontraría en color verde, reflejando condiciones favorables para la conservación de su biodiversidad.

La recuperación de especies emblemáticas y el involucramiento de las comunidades muestran que la combinación entre ciencia, vigilancia y participación social sigue siendo una de las herramientas más efectivas para proteger uno de los ecosistemas más valiosos de México.

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