
- Firmes sanciones y vigilancia reforzada: El gobernador Alejandro Armenta advirtió que no habrá excepciones ni para empresas ni para autoridades que incumplan la normativa ambiental.
- Inversión y reutilización: Se anunció una bolsa superior a 265 millones de pesos hacia 2027 para aprovechar agua tratada en más de 1,400 hectáreas agrícolas y forestales.
PUEBLA, Pue. — Con una estrategia focalizada en el cumplimiento estricto de la legislación ambiental, vigilancia permanente y coordinación entre los tres órdenes de gobierno, se instaló formalmente la primera mesa de trabajo para el saneamiento de la cuenca del río Atoyac, encabezada por el gobernador Alejandro Armenta Mier y el comisionado del proyecto, Isauro Martínez.
En seguimiento a las directrices emitidas por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, el mandatario estatal enfatizó que el rescate del afluente es una prioridad gubernamental y una exigencia social histórica. Armenta Mier subrayó que el objetivo central es entregar un río totalmente saneado para el año 2030, para lo cual todos los municipios y dependencias involucradas deberán asumir sus responsabilidades sin excepción alguna.
Actualmente, las acciones abarcan faenas de limpieza, la instalación de biodigestores en San Matías Tlalancaleca y el avance en la infraestructura de colectores y plantas de tratamiento. Además de la operación existente, el proyecto contempla la edificación de cuatro nuevas plantas tratadoras —dos financiadas por el Gobierno del Estado y dos por la Federación—.
Asimismo, el gobernador anunció que para 2027 se destinará una inversión superior a los 265 millones de pesos para aprovechar el agua tratada de las plantas de San Martín, Las Flores, Moyotzingo y Los Pinos, con lo que se impactará favorablemente a 1,450 hectáreas de uso agrícola, florícola y forestal, garantizando que el recurso no vuelva a contaminarse tras su procesamiento.
Por su parte, Isauro Martínez catalogó el encuentro como un hito histórico dentro de la estrategia nacional para recuperar los ríos Atoyac, Tula y Lerma-Santiago, impulsada por la SEMARNAT, CONAGUA y PROFEPA. Reveló que se proyecta la creación de un centro de vigilancia especializado en Puebla, interconectado con las redes del C4 y C5, sumado al seguimiento puntual dentro de las mesas de seguridad del estado.



