
Un grupo de ciudadanos se manifestó ayer en Puebla para expresar su rechazo al proyecto del Cablebús impulsado por el gobierno estatal. La movilización inició en la Fuente de los Frailes, sobre Avenida Juárez, con menos de 100 personas, pero creció hasta reunir cerca de 400 participantes en el zócalo capitalino.
Durante el recorrido por Avenida Juárez, Paseo Bravo y Avenida Reforma, los manifestantes lanzaron consignas como “No al Cablebús” y “Sin áreas verdes no hay agua”, además de exigir diálogo y transparencia en torno a la obra.
En el mitin final, Arturo Mendoza, del Colectivo Hermanos Serdán, señaló que obtuvieron una suspensión provisional mediante un amparo que impide afectar áreas verdes mientras continúa el proceso legal. Sin embargo, advirtió que el movimiento seguirá activo.
Los inconformes cuestionaron la variación en las cifras de árboles que serían impactados —de 980 a 350—, lo que, afirmaron, genera desconfianza. También rechazaron señalamientos de tintes políticos y aseguraron que su causa es ambiental.



